Febril y apacible. Las dos caras que muestra Colegiales, uno de los barrios más
tradicionales de Buenos Aires, al que el ferrocarril Mitre, con sus ramales de
Retiro a José León Suárez y Bartolomé Mitre, lo parte al medio y le genera
diferencias de zonificación. Esta es una de las áreas porteñas que va en
paulatino crecimiento al ser descubierta por nuevos inversores y potenciales
compradores que valoran su entorno pintoresco.
Resulta febril en los
alrededores de las avenidas que lo circundan: Cabildo, Virrey del Pino, de los
Incas, Forest, Alvarez Thomas, Dorrego y Jorge Newbery. Al contrario, en la
cercanía de la estación ferroviaria es más apacible como todo el corazón del
barrio, al que le sacude la quietud el centro comercial que representa la
avenida Elcano. Las plazas Portugal y Juan José Paso son los pulmones requeridos
y que más aprovechan los chicos.
"Aescasas cuadras se nota la diferencia
con otros barrios que lo limitan, como Palermo Hollywood y Belgrano, aunque de a
poco recibe las influencias de éstos para generarle otra fisonomía" indica Julia
Mel, de Raúl Mel Propiedades.
Las fachadas de las casas amplias y
antiguas, los edificios bajos, las calzadas y aceras amplias, la frondosa
arboleda y la sencillez de su gente crean atractivos al margen de los valores
más accesibles de las propiedades.
Un poco de historia
Desde la época de la Colonia, esta región estuvo más emparentada con
lo campestre que con lo ciudadano. Según se afirma, Colegiales desde sus
orígenes está muy ligado a otro barrio vecino, Chacarita.
Porque estas
tierras que pertenecieron a los jesuitas, al ser expulsados de España y sus
dominaciones, quedaron en manos de las autoridades de Buenos Aires. Luego, en
1862, los terrenos pasaron al colegio Máximo de San Ignacio, hoy Nacional Buenos
Aires, y en toda esta zona conocida como la Chacra de los Colegiales, los
internos del instituto pasaban sus vacaciones. Es más, al año siguiente ingresó
como alumno Miguel Cané, que situó aquí la historia de su libro
Juvenilia
.
¡Qué paradoja! Uno de los sectores más antiguos de la Capital es
al que más recientemente le encontraron fecha de celebración de su día. Fue en
2003 por determinación de la Legislatura porteña, junto con Villa Ortúzar y
Agronomía. Al no haber dato cierto de su fundación se estableció el 21 de
septiembre de 1863 como nacimiento de Colegiales, relacionado con el Día de los
Estudiantes y en homenaje a Cané.
Según comenta el arquitecto Claudio
Mazur, de CMZ Arquitectura Inmobiliaria: "El gobierno de Fernando de la Rúa
propició el Plano Urbano Ambiental con los códigos de edificación, que
determinaron cuáles son las zonas de baja y alta densidad poblacional, las
primeras caracterizadas por sus lotes chicos, menores a 500 m2, y las segundas
por su mayor amplitud, mejores vías de acceso y más servicios". Por eso la
diferenciación que establecen las vías del tren. "El Sudoeste es más tranquilo,
cuenta con un perfil de clase media y más cómodo para la gente que trabaja en
Palermo Hollywood, y el Noroeste es para la clase media alta, con más
accesibilidad, con el ramal D de subterráneos sobre la avenida Cabildo y atrae
por su similitud con Belgrano", destaca Manuel Mel, de Raúl Mel Propiedades.
Este último concepto coincide con lo que sostiene Claudio Mazur: "La
crisis de 2001 generó una polarización en la población cuyo reflejo es
Colegiales. Por ejemplo, las viviendas estándar casi no tienen demanda porque
son para la porción que más sintió el cimbronazo. Por el contrario, hay otros
sectores que reacomodaron sus ingresos, que generaron nuevos negocios
empresariales y se relacionaron con la exportación, por lo que hoy se encuentran
en condiciones de requerir unidades habitacionales de mayor categoría, tanto en
la construcción como en los servicios".
Precios Entonces
se puede observar que en lo más antiguo, con casas recicladas y divididas en dos
o tres propiedades, con PH urbano tipo dúplex y edificios no mayores a cuatro
pisos, se encuentran los valores más económicos.
En los dúplex de 100
m2, donde se comparte el espacio verde central, en una especie de condominio sin
expensas, se abona 1100 dólares el metro cuadrado. Sobre los departamentos en
edificios de tres o cuatro pisos, los valores varían entre 1000 y 1250 dólares,
según la antigüedad y el estado de la propiedad.
En cambio, el sector de
mayor categoría y más requerido cuenta con una decena de emprendimientos de ocho
y nueve pisos, con alta calidad en las construcciones y en los diseños de las
unidades de uno y dos dormitorios, con amenities, cocheras, Internet y servicios
de seguridad. Aquí los valores oscilan entre los 1400 y 1700 dólares el m2. Las
ofertas tan variadas hacen de Colegiales un polo de atención para compradores e
inversores.
Hombres y mujeres, que por diversas circunstancias deben
vivir solos, requieren mucho de alquileres en Colegiales, igual que las parejas
jóvenes, que no tienen acceso al crédito bancario para comprar.
La mayor
demanda es para departamentos de uno y dos dormitorios, con valores que van de
800 a 900 pesos mensuales más expensas, en edificios con más de cinco años.
En cambio, los más modernos y con mejor ubicación, sin cochera, en
unidades de 46 m2 y de un dormitorio, pueden pagarse 1600 pesos mensuales más
250 de expensas.
Alejandro Silberman, titular de Lacroze Propiedades
afirma: "Un edificio de ocho pisos y dos subsuelos, donde funcionó un
caracterizado sanatorio de la zona, en Conde y avenida Federico Lacroze, será
reciclado por inversores para ofrecer unidades de vivienda de un dormitorio y
oficinas comerciales, o para profesionales en alquiler para cubrir la notoria
necesidad de un sector de la demanda en este barrio".
Juan Manuel Raimundo, 5 de mayo de 2007
Publicado en La Nación