MAR DEL PLATA.- Por primera vez en mucho tiempo, en el mercado inmobiliario
marplatense recurren a la palabra aumento sin ponerse colorados. Ya no hace
falta apelar a eufemismos recientes como
leves alzas o
mínimos ajustes
para contener el impacto mediático de las subas aplicadas en los primeros
veranos posconvertibilidad.
Ahora, con la palabra inflación nuevamente
instalada en cada rincón de la economía nacional, los propietarios de inmuebles
se amparan en los nuevos índices de costo de vida y preparan valores para los
alquileres de temporada con cifras que -en su mayoría- se ubican entre un 15 y
un 20% por encima de las fijadas para las mismas unidades durante la temporada
anterior.
Los incrementos serán anunciados oficialmente el 26 del actual
por las autoridades del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de esta
ciudad, que cada año sugieren un tarifario que sirva de referencia para sus
colegas y, a la vez, de información básica a los turistas interesados en
alquilar.
El año último la suba confirmada fue del 10% y en 2007 se
propondría que el ajuste no supere el 15% con respecto a precios vigentes en el
último verano, según surge de datos aportados por los agentes inmobiliarios.
"Todavía estamos acordando con los mayores operadores y no voy a anticipar
ningún porcentaje", insistió Miguel Angel Donsini, titular de la entidad. Pero
remarca que aún con estos retoques Mar del Plata se mantendrá como el destino
más económico del país .
La difusión del listado en cuestión es
una costumbre que se repite aquí en vísperas del fin de semana largo de octubre,
fecha que los clientes aprovechan para visitar la ciudad, ojear el mercado
inmobiliario, recorrer algunas propiedades, encontrar todavía buenos precios y,
si las condiciones son propicias, rubricar una reserva.
En las
inmobiliarias admiten que se aplicarán aumentos con respecto a la temporada
anterior, pero por ahora son pocos los precios que manejan hasta la fecha.
"Estamos lidiando con algunos propietarios que quieren subir valores al ritmo de
otros productos cotidianos", confió un veterano martillero de la zona céntrica.
Mayores costos Es que los dueños de inmuebles que serán
parte del mercado de temporada no son ajenos a lo que ocurre con el costo de
vida real, ese que se percibe en las góndolas y no en las planillas del Indec.
Además, buscan incorporar a los valores de arrendamiento otras
circunstancias que se hacen notar en sus costos: la suba del valor de las
propiedades y los mayores gastos que afrontaron durante el año. Por ejemplo, los
aumentos de expensas. "Todavía no hay nada claro en materia de precios", cuenta
Guillermo Barrera, responsable de la inmobiliaria que lleva su apellido y opera
en la cotizada zona de Playa Grande. Admite en diálogo con LA NACION que por
estos días se están actualizando valores de alquileres de temporada y que en
algunos casos las subas reclamadas por los propietarios son caprichosas. E
insiste con que no hay razones para ciertos márgenes de aumento.
Por
eso, al igual que Donsini, propone a colegas y dueños ser muy cuidadosos a la
hora de cotizar alquileres de departamentos y chalets. "No cometamos el error de
perder clientes por pedir de más", advirtió.
Con aquellos márgenes, que
van de un 15 a un 20% de aumento, algunas inmobiliarias comienzan a tomar
contacto vía mail con sus clientes más fieles. Los operadores consultados
coinciden en que no llegan mayores quejas. Aunque también admiten que no se
registra un alto número de reservas. "Todavía es temprano", afirman.
Renovadas Los últimos veranos fueron muy auspiciosos para
la ciudad y sus distintos rubros de servicios turísticos. Enero último funcionó
a pleno y los buenos momentos de febrero se estiraron de la habitual semana
inicial a la primera quincena. Sólo esos siete días extras le significaron a la
ciudad ingresos de casi 130 millones de pesos en concepto de movimiento
turístico.
Entusiasmados con un escenario que promete repetirse durante
la próxima temporada, los propietarios se lanzaron a ganar mayor competitividad
en el mercado a partir de nuevas instalaciones y equipamientos que les permitan
asegurarse mejores clientes. Según las estadísticas oficiales, el 21% de los
turistas que llegan a la ciudad alquila casas o departamentos. "El 80% de las
mejores unidades tuvo algún tipo de aggiornamiento", asegura Donsini. Apunta en
particular a reformas de baños y cocinas de los inmuebles más antiguos, lo mismo
que algunos pisos y ventanales. Y la creciente incorporación, en el segmento de
mayor categoría, de otros detalles de confort como sommiers, hornos de
microondas, televisores de pantalla plana y reproductores de CD y DVD. Así,
afirma, creció en calidad la oferta inmobiliaria de la ciudad.
Con eso,
también, se busca que cada plaza tenga un mayor rendimiento económico durante el
verano. La oferta de 24 meses es muy escasa por aquí y la rentabilidad de buena
parte de esas unidades se complementa de marzo a diciembre con alquileres a
estudiantes universitarios.
El grueso de las nuevas construcciones que
se levantaron durante los últimos dos años, la mayoría de ellas como parte de
edificios de alta gama, todavía no se suma al mercado de temporada. Algunas, en
su mayoría pisos y semipisos frente al mar, serán estrenadas por sus dueños
durante el transcurso del verano que está por llegar.
Y habrá que
prepararse para ver, en poco tiempo más, nuevas torres de lujo en la zona del
Mar del Plata Golf Club, entre Playa Grande y el puerto. Es que las autoridades
municipales están avanzando en el cambio de indicadores urbanos para que se
puedan construir edificios de más de diez pisos sobre el margen de la calle Alem
que se enfrenta al océano.
Descuentos en febrero y marzo
Mar del Plata afronta cada verano con unas 300.000 plazas
extrahoteleras, listas para albergar al turismo. Una disponibilidad que queda en
jaque durante algunos momentos de la segunda quincena de enero, período de mayor
afluencia de visitantes y, con eso, de mayores precios para los alquileres.
Ese juego de oferta y demanda será el que, en definitiva, termine
fijando los valores reales que por ahora los operadores inmobiliarios intentan
moderar con subas que no superen el 15%. El incremento es similar al que
anticipan otros destinos de la costa atlántica.
Para enero último el
Colegio de Martilleros había anunciado valores quincenales desde 700, 950 y 1150
pesos en alquileres de departamentos de uno, dos o tres ambientes,
respectivamente. Si en la entidad se acuerda finalmente un alza del 15%, esos
pisos de precios que se difundirán la semana próxima rondarían los 800, 1100 y
1350 pesos para cada categoría.
En las inmobiliarias evitan dar casos
concretos. "El mercado es tan amplio que es difícil dar una referencia clara y
válida", dicen. Así, en una misma y cotizada zona se podrían encontrar
departamentos de tres ambientes de 3500 a casi 8000 pesos mensuales, variaciones
en las que juegan la ubicación del inmueble en relación con el mar, el estado
general y equipamiento.
Sí, en cambio, se insiste en la vigencia de
descuentos para febrero y marzo que oscilarán entre un 20 y 50% con respecto a
los valores fijados para el primer mes del año.
Darío Palavecino, 22 de septiembre de 2007
Publicado en La Nación