La típica y españolizada Avenida de Mayo tiene sus sectores más relevantes desde
Tacuarí hasta Perú y más fuerte a la altura del 600. Es muy visitada por los
turistas por la historia de Buenos Aires que encierra esa arteria; también por
la cercanía a la calle Florida y el acceso al barrio de San Telmo. Dada su
extensión de plaza Lorea a Plaza de Mayo llama la atención porque al extremo
este se puede observar la Casa Rosada y en el opuesto, el Congreso de la Nación.
Al transitarla se encuentra con la Catedral, el Cabildo, la sede del GCBA, la
Casa de la Cultura, los tradicionales hoteles reciclados, los clásicos y
modernos restaurantes -la mayoría especializados en platos de la cocina
española, aunque se instaló uno temático en el histórico pasaje Barolo y otro
japonés en la esquina de San José-, sin dejar en el olvido los centros del arte
porteño musical y teatral como los emblemáticos Café Tortoni, Los 36 Billares y
el teatro Avenida.
"La característica arboleda y los edificios con netos
rasgos españoles le otorgan otro aire distintivo y de gran belleza a este sector
de la ciudad, donde últimamente crecieron los alquileres de locales comerciales
cuyos montos parten en los 20 dólares el m2, según las ubicaciones y la
superficie, y que son muy requeridos para instalar oficinas", refiere Ricardo
Vinelli, director de Vinelli Inmobiliaria.
La Avenida de Mayo es uno de
los paseos principales de la city porteña, y para muchos visitantes se asemeja a
la Gran Vía de Madrid. Les resulta atractiva, también porque encuentran
numerosos locales de venta de artículos regionales, antiguas y nuevas librerías
y la hotelería que trabaja a full porque ofrece precios muy acomodados frente al
euro.
Después de la crisis de 2001, esta arteria se revitalizó, como lo
expresa Manuel Oromí, titular de la inmobiliaria homónima: "Por un local que
tenemos en alquiler en 12.800 pesos más 1200 de expensas y más impuestos,
recibimos consultas permanentes respecto de nuevos emprendimientos como, por
ejemplo, para los rubros de fotografía, restaurante, cafetería, librería y venta
de motos importadas. El lugar tiene una superficie de 340 m2, donde durante 80
años estuvo la famosa peluquería La Billetera, al 875 de la avenida, y en el
cual conocí a los pioneros Osvaldo y José de Vasconcellos".
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Precios y
algo más
Según el martillero, "los valores de venta o de alquiler
son relativos en este momento, dada la incertidumbre de la economía del país; es
más, para alquilar hoy prevalece el locatario que demuestre fundamentalmente
solidez, buenas garantías y referencias comerciales. Para la venta sólo están
aquellos locales y oficinas antiguas, típicas de la época en que nació la
Avenida de Mayo, allá por 1920".
La zona aún puede crecer mucho más,
aunque se tropieza con el inconveniente de la inexistencia de terrenos para
generar nuevos desarrollos. Los pocos que surgen se deben al reciclado de
edificios, destinados a hoteles u oficinas. Por eso el representante de L. J.
Ramos Brokers Inmobiliarios SA sostiene: "Es raro que se compren propiedades; lo
más usual es que se alquilen y el valor aumenta cuanto más cerca se encuentra de
la peatonal Perú-Florida, que ronda los 40 dólares el m2. Hace poco más de un
mes alquilamos un local a Open 25, sobre la avenida al 600, a un promedio de 40
dólares por m2".
En tanto, para el titular de Julio Ramírez-Negocios
Inmobiliarios: "La revalorización se debe a la cierta recuperación económica del
país y la resolución del Gobierno de la Ciudad Autónoma, que ordenó la
restauración de las fachadas. Los locales más amplios son buscados para la
gastronomía o para espectáculos de origen español o de tangos, de acuerdo con
las consultas que recibimos por un local que comercializamos al 1300 de la
avenida, cuya superficie es de 300 m2 con un alquiler de 30 pesos el m2".
Otra característica importante para esta pintoresca vía de circulación,
de Este a Oeste para los vehículos, es que cuenta con aceras muy amplias, por
las que los transeúntes pueden caminar y detenerse a mirar vidrieras sin el
riesgo de ser empujados por los apurados y ansiosos que transitan por el
microcentro.
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Area de protección Esta arteria se
transformó por la demanda de las grandes empresas, que al haber poca oferta de
m2 en el Centro, optaron por instalar sus oficinas sobre esta calle y sus
alrededores. Así lo comenta Juan Cruz Beccar Varela, de L. J. Ramos Brokers
Inmobiliarios. "Se hizo un mix entre el constante circular de turistas, el gran
número de oficinistas y los muy buenos accesos, que hace que la demanda de
locales sea alta y poca la oferta. De todos modos, ya se instalaron firmas
destacadas como Café Martínez, Havanna, Musimundo, Farmacity, Dr. Ahorro,
McDonalds, Open 25 y el edificio corporativo de Claro, antes CTI Móvil." El
broker agrega: "Todo el recorrido de Avenida de Mayo está declarado Area de
Protección Histórica y el Gobierno de la Ciudad Autónoma controla que no se
realicen obras que desentonen con la tradición y su encanto, por lo que no se
permite modificar las fachadas".
Testimonios La Avenida de Mayo genera
añoranzas. El quiosquero Carlos exclama: ¡Qué época aquella de los corsos!
Cincuenta años atrás, con las brillantes comparsas, los concursos de disfraces
infantiles, la ornamentación y la sana diversión de las familias. Es conflictivo
el tema de las marchas y los piquetes por lo que muchas veces tenemos que cerrar
los negocios". Al respecto, en algunos comercios opinan: "Las marchas perjudican
el comercio en la medida en que no puedan mantener las persianas levantadas,
pero los interesados saben que existe ese riesgo, y que hoy no es tan común",
según el punto de vista de Juan Cruz Beccar Varela. Coincide con Vinelli acerca
de que "las concentraciones y piqueteros atentan contra el normal funcionamiento
del comercio, pero no es causa de que algunos se vayan ni que se trunquen
operaciones". En tanto, para revitalizar la gran vía de Mayo, hasta el 18 de
mayo próximo se desarrollan actividades culturales todos los fines de semana,
con shows de tango, danza y canto gitano, espectáculos de colectividades,
visitas guiadas y algunas sorprendentes competencias, como la que cuenta María,
camarera de un tradicional bar: "Participamos chicas y mozos en una carrera en
la que llevábamos bandejas con bebidas que no se debían volcar; yo cumplí, pero
llegué entre las últimas".
Juan Manuel Raimundo, 21 de abril de 2008
Publicado en La Nación