![]() |
|
El polo de la avenida Avellaneda va desde Nazca hasta la plaza Vélez Sarsfield |
En menos de una década, el polo textil de la avenida Avellaneda cambió de
nombre. Hasta hace unos años, la zona era conocida entre los empresarios y
comerciantes del rubro como "5 y medio" porque era la mitad del barrio de Once.
Ahora le dicen 22. "Por superficie, cantidad de comercios y ventas, ya somos el
doble de Once", se jacta Rubén Helouani, un empresario de la zona que durante
años presidió la Cámara Empresaria de Avenida Avellaneda y Adyacencias.
Justo en el límite entre los barrios de Flores y Floresta, hoy la zona reúne
a más de 1600 comercios de fabricación y venta de ropa -para tener un punto de
comparación hay que tener en cuenta que el shopping Unicenter tiene 300 locales-
y los precios de alquiler y venta de los locales ya compiten de igual a igual
con las arterias comerciales más importantes de la ciudad, como la calle Florida
y la avenida Santa Fe.
Inicialmente, el polo se extendía a lo largo de tres cuadras de la avenida
Avellaneda entre Nazca y Cuenca, pero a medida que la zona se popularizó los
comercios fueron avanzando por Avellaneda hasta la plaza Vélez Sarsfield y
también sobre las calles paralelas, como Aranguren, Morón, Bacacay y Bogotá, y
perpendiculares, como Concordia, Campana y Lamarca.
Los comerciantes más antiguos del barrio explican que la zona comenzó a
crecer comercialmente a fines de los 70, pero destacan que la mayor explosión se
dio en los últimos cuatro años, lo que coincidió con la llegada de una nueva ola
de inversiones y la apertura de talleres y comercios, liderada por empresarios
de las colectividades coreana y boliviana.
"En los últimos años, la zona vivió un crecimiento espectacular. Se fueron
vendiendo la mayoría de las casas y los PH del barrio para reconvertirlos en
talleres y en negocios, y se multiplicaron las galerías y los paseos de compra.
Esta transformación fue liderada primero por los coreanos y en el último tiempo
por los bolivianos, lo que habla a las claras de la movilidad social que sigue
teniendo la industria textil. La mayoría de los bolivianos comenzaron trabajando
en pequeños talleres, y se fueron independizando y montando su propias marcas",
explica Pedro Bergaglio, dueño de la fábrica de suéteres Tricofix y presidente
de la Fundación Pro Tejer.
El crecimiento de la zona se dio básicamente de la mano de los locales de
ropa, aunque en los últimos años también se sumaron nuevas propuestas. "Junto
con los talleres y locales de ropa, fueron apareciendo negocios de mayoristas de
telas y de proveedores de avíos [hebillas, etiquetas, botones, etcétera] para
los casas de ropa. También hay un efecto secundario en calles cercanas, donde se
multiplicaron los depósitos para los negocios más grandes", explicó Helouani.
![]() |
|
El nivel de vacancia en la zona es mínimo y en las mejores ubicaciones hay lista de espera para interesados en alquilar; se llega a pedir hasta US$150.000 de llave |
Los precios de la zona también dan cuenta de la fortaleza de la demanda: por
pequeños, pero bien ubicados locales sobre la avenida Avellaneda se está
pidiendo más de un millón de dólares.
En el caso de los alquileres, las cifras en juego también son propias de los
barrios más cotizados de la ciudad y los dueños de los comercios están pidiendo
valores de llave para alquilar un local que no bajan de 120.000 o 150.000
dólares.
El polo textil igualmente no es apto para cualquier marca y está muy
focalizado en el segmento de precios medios y bajos. "Las grandes marcas nunca
pudieron entrar, porque acá la gente no viene a buscar un vaquero de $ 100 y no
quiere pagar más de 30 o 40 pesos por una prenda", explica Marcelo Listingart,
dueño de la inmobiliaria Marcelo Propiedades.
El camino inverso, sin embargo, ya lo emprendieron algunas marcas, como
Scombro Jeans, que se hizo fuerte en Avellaneda y hoy está presente con locales
propios en Unicenter, Palermo Soho y la avenida Cabildo, en Belgrano. En voz
baja, los comerciantes de zonas mucho más distinguidas como San Isidro reconocen
que sus boutiques se abastecen de prendas made in Avellaneda y las venden a
precios que multiplican por tres o por cuatro a los que se consiguen en
Floresta.
![]() |
|
Un mundo de gente salió de compras a la calle Avellaneda, anteayer |
Alfredo Sainz, 4 de enero de 2010
Publicado en La Nación
Abasto
Adrogué
Almagro
Barracas
Barrio Norte
Belgrano
Boedo
Caballito
Canning
Castelar
Chacarita
Coghlan
Colegiales
Congreso
Flores
General
Ituzaingó
La Lucila
Lomas de Zamora
Martínez
Mataderos
Microcentro
Monserrat
Munro
Nueva Pompeya
Nuñez
Olivos
Once
Palermo
Parque Avellaneda
Parque Chacabuco
Parque Chas
Parque Patricios
Puerto Madero
Quilmes
Recoleta
Retiro
Saavedra
San Isidro
San Nicolás
San Telmo
Tigre
Tribunales
Vicente López
Villa del Parque
Villa Devoto
Villa Urquiza
Zonas de Veraneo