Como ser parte de TOP INMOBILIARIO ¡Publicación GRATUITA!
blog top

Los valores sobre el tapete

La brusca fluctuación del dólar planteó un factor de incertidumbre en las negociaciones

Cuando todo parecía querer encarrilarse hacia terrenos menos pantanosos, con certificados de plazos fijos que se negociaban con menor resistencia por parte de los bancos, el dólar dio un respingo e introdujo en la plaza un factor de incertidumbre.

El hecho de que la moneda norteamericana rozara los 4 pesos el lunes último, para cerrar al día siguiente en 3, y el miércoles a un nivel algo menor, colocó en la plaza un factor de distorsión.

Tras no poco esfuerzo de adaptación de operadores, constructores y vendedores se había comenzado a consolidar una tendencia: los valores en dólares retrocedían un 30% sobre las tasaciones de diciembre y se pesificaba a 1,40.

La construcción, una actividad en espera de horizontes más estables que permitan hacer proyectos hacia el futuro

La ecuación funcionó, aunque con dificultades mientras la divisa rondó los 2 pesos o algo más. Y tuvo buena respuesta por parte de la demanda, que desbordó algunas guardias del último fin de semana en procura de una salida del corralito financiero. Muchos devieron en la propiedad una manera de invertir el dinero en un mercado que se presentaba con precios muy acotados, con mucho para elegir y ofrecía la posibilidad de una renta de alquiler, algo exigua, pero renta al fin.

Con el cierre de la divisa del miércoles hubo suspiros de alivio por parte de los operadores, ansiosos porque la posibilidad de emplear el corralito, ahora que comenzaba a funcionar, se extingue el 15 de abril, salvo que haya una extensión del plazo.

Esas fluctuaciones cambiarias dificultan trazar un nivel de tasación que satisfaga a todas las partes, al punto que cada vez más operadores aconsejan volver a la referencia del dólar, aunque se reciban pesos. Y se apoyan sobre un argumento incontrastable. "No se puede cambiar de precio todos los días. Después habrá tiempo de negociar". Lo que quiere decir que tampoco podrá aumentarse demasiado en pesos, porque es la moneda en la que tiene sus ingresos la demanda.

Los departamentos nuevos fueron muy visitados por los tenedores de plazos fijos

A continuación la opinión de distintos operadores en un momento especial del mercado.

Héctor D'Odorico, (Cámara Inmobiliaria Argentina): Si el dólar da muestras de mantenerse en este nuevo nivel, se podría lograr una meseta, tanto en la actividad como en los precios. Le haría muy bien al sector porque le daría confiabilidad. Con el dólar tan móvil, los compradores tratan de hacer las operaciones con urgencia, antes que cambien las condiciones. La tendencia ahora es nuevamente tasar en dólares, pero si se vuelve a disparar es una complicación. Se acentuó la presencia de inversores que quieren hacer un buen negocio con los billetes en la mano.

Luciano Gronda, (Asociación de Empresarios de la Vivienda): Los certificados de plazo fijo permitían sacar el stock de propiedades en oferta y comienza a funcionar. Pero, desde el lado de la construcción, mientras no termine la sensación de inestabilidad no habrá posibilidades de reactivación. Para una obra se necesita contratar con anticipación, saber cómo se le paga al cementista, con qué valor. Las obras no se pueden empezar si no hay moneda. La construcción se hace a dos años y hoy no se pueden calcular costos ni precios a ese plazo. Hay dos escenarios posibles: un regreso a la convertibilidad, donde todo quedaría como antes salvo que los bancos no estarían para financiar etapas de las obras. El otro es que el dólar siga algo inestable, pero que se contemple ajustar los precios. Antes se vendía con ajuste de cuotas, mejor o peor, pero en grandes números se hacían las diferencias. Se ganaba más o se ganaba menos, pero se hacían las obras. En las décadas del 50 y del 60 se construyó buena parte de la ciudad sin una gran estabilidad.

El ladrillo, fuente de actividad

Roberto Guichón (Guichón Propiedades): Seguimos vendiendo en dólares porque de lo contrario hay que cambiar constantemente el precio. Pienso que esta tendencia será convalidada por el mercado. Desde diciembre los departamentos bajaron un 30 por ciento y las operaciones se cierran en esos valores. Hay interesados del exterior, chilenos y gente de Brasil y también argentinos que tenían dólares guardados. Es un excelente momento para comprar. Se hacen operaciones con certificados del corralito, pero siempre en su equivalencia en dólares. La propiedad es lo único serio porque las inversiones financieras demostraron que fallaron todas.

Jorge Toselli: el último fin de semana hubo muchos interesados y hasta gente que quería reservar sin haber visto el departamento. Los valores en pesos estaban muy atractivos. Pero luego, el desajuste de los tres últimos días provocó demasiada incertidumbre. Al menos ahora el dólar bajó, pero se mantienen las dudas en los vendedores. Si comienza una época de altibajos cambiarios, el mercado se inclinará otra vez al dólar como punto fuerte de referencia. Logramos hacer alguna operación con los certificados, pero es necesario acompañar al clientes y asesorarlo continuamente. No es un operatoria fácil con algunos bancos.

Claudio Mazur (Mazur Arquitectura Inmobiliaria). Los precios son los de siempre en un mercado de oferta y tienen un techo que es el costo de reposición. Es cierto que hay algunos componentes de la construcción con precios dolarizados, pero no son todos y algunos pueden ser reemplazados por nacionales. El valor a noviembre pesificado uno a uno más el costo de la construcción (en enero no subió más del 5%) será el precio. Los que se adaptaron vieron que a los nuevos valores podían vender y comprar y seguir adelante con sus proyectos. La circular 3841 del BCRA empujó a los ladrillos a gran cantidad de ahorristas y sería una pena que se corte el 15 de abril.

Rafael Giménez, 30 de Marzo de 2002

Publicado en La Nación

Indice de Novedades