Como ser parte de TOP INMOBILIARIO ¡Publicación GRATUITA!
blog top

Ambientes a tono con la naturaleza

Los estilos costeros son una rica fuente de inspiración en el verano

Un gran deck de madera preside la vivienda de la artista Marcela Estrada (Arq. M. Oromi; Estudio Roca - Paz)

"¿Quién no quisiera vivir junto al agua?" Con esta pregunta, Marcie Stuchin y Susan Abramson, dos especialistas en arte e interiorismo, comienzan un deslumbrante libro dedicado a recorrer diversas propuestas arquitectónicas construidas a la vera de mares, ríos o lagos. "El agua genera paz -afirman las autoras en el prólogo-, y los interiores de este libro reflejan esa serenidad."

Efectivamente, no hay cultura que no haya reverenciado las propiedades del medio acuático. Tanto por la potencia o la calma que transmiten los paisajes en los que es protagonista, como por las numerosas significaciones que acarrea (elemento purificador, fuente de renovación, símbolo de sabiduría), resulta difícil sustraerse a la fantasía de una existencia arrullada por el suave rumor de las mareas. Mucho más si se habilita en una gran urbe, donde la necesidad de espacios que generen algo de paz es cada vez más apremiante. Claro que nada es realmente imposible si la imaginación y el deseo así lo quieren. De hecho, existen unas cuantas alternativas para acercar el encanto de los interiores costeros a nuestras viviendas.

La clave: mucha luz (M. Oromi; Estudio Roca-Paz)

Por ejemplo, la presencia de la madera, uno de los elementos más utilizados en la construcciones típicas de zonas marítimas o lacustres. El color es otro factor importante: tonalidades claras, especialmente la combinación de blanco y azul o celeste, con algunos toques en amarillo o colorado. Esta paleta puede aplicarse a la pintura de las paredes, así como a la tapicería. Por otra parte, la incorporación de objetos o detalles en metal y vidrio genera luminosidad y brillo en las ambientaciones. Los pisos en cemento y ladrillo a la vista en las paredes son otros factores que, bien conjugados, traerán aires acuáticos al hogar.

Finalmente, están los pequeños accesorios. Antiguas pinturas marítimas, barcos en miniatura, cartas de navegación a los tradicionales barquitos en botellas aportarán lo suyo. También existe una delicada alternativa: los cuadros Origami. De origen oriental, no están destinados a la pared, sino a ubicarse junto a ventas o fuentes lumínicas. Están realizados en papel satinado, y la luz, al atravesarlos, destaca suavemente los pequeños motivos de peces o plantas que los componen.

Galerías, tonalidades claras en las paredes y mucha madera: una tríada imprescindible

Prestos a dejarse seducir por la sinuosa materialidad de las aguas, numerosos profesionales no temen redoblar la apuesta.
Un buen ejemplo son los arquitectos Freddi Fonterosa y Federica Basso. En su participación en Estilo Pilar 2002, presentaron un encantador House Boat de madera, que bautizaron Sausalito, con referencia a las barcazas recicladas que pueden verse en la Costa Este de Estados Unidos.
"En realidad, el proyecto surgió de una combinación de ideas -rememoran-. En principio, las cabinas de las chatas del Delta."

Como en Indonesia

Abundancia de madera en esta casa inspirada en las viviendas de Indonesia (Arq. M. V. Durini)

Otra profesional que supo sacar provecho de los estilos costeros es la arquitecta María Victoria Durini. Peor su fuente de inspiración tiene un origen por demás lejano: las exóticas playas de Indonesia. Trabajando con materiales, concepciones y casas traídas del sudeste asiático, Durini dio forma al complejo Minahasa, cuatro sugerentes viviendas que aproximan los misterios orientales a nuestro bien conocido delta del Tigre.
En ellas abundan las maderas de coco, perfumadas y claras; el mobiliario de rattan, y los accesorios realizados en teca, marfil, cerámica y caoba. Respecto de las notas de color, están a cargo de los cuadros balineses, acolchados de batik y brillantes figuras de aves talladas en madera. Un conjunto, en suma, que bien puede ser fuente de inspiración para aquellos que piensan que la palabra costa encuentra sus mejores rimas en la magia y la seducción.

Diana Fernández Irusta, 26 de diciembre de 2002

Publicado en La Nación

 

 

Indice de Novedades