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Qué pasa con el ahorro previo para inmuebles

Frente al actual desconcierto económico hay que buscar caminos alternativos y uno de ellos puede ser el que nos conduzca a los Círculos Inmobiliarios.

Ahora, cuando notamos que pasará mucho tiempo antes de que nuestro mercado recupere la financiación, comenzamos a tomar conciencia de lo que significó para la actividad inmobiliaria el terremoto financiero de diciembre de 2001. Los bancos quedaron maltrechos; si bien no pueden o no quieren, la realidad es que no devuelven los depósitos en la misma moneda en que fueron hechos. Argumentan que no pueden cobrar los préstamos que efectuaron en dólares. ¿Quién puede imaginar que las entidades bancarias estén pensando en volcar al mercado líneas de créditos a largo plazo? Necesariamente los créditos para construir y vender inmuebles son de plazos extensos.

La verdad es que los que hoy por hoy pueden comprar de contado son los que mueven el mercado, pero sin dudas constituyen una minoría.

Hasta 1990 en Argentina conocimos una situación relativamente parecida a la actual. Con períodos de inflación, no existían líneas de créditos permanentes y los banqueros les decían a los inmobiliarios que en un país inestable no podían asumir el riesgo de prestar dinero que sería devuelto muchos años después. Recién a partir de 1991 se permitieron los préstamos en moneda extranjera y la convertibilidad estabilizó la economía.

Del Ahorro Previo a los Círculos Inmobiliarios

La inspiración para crearlos se dio desde las automotrices. Estas necesitan financiar sus productos con plazos a veces medios y otros largos para poder vender; en la década del ''60 adoptaron la mecánica del llamado Ahorro Previo.

Un ejemplo para explicar el sistema: supongamos que un grupo de 10 personas desea comprar un televisor cuyo precio es de $ 1.000. Aunque tienen la posibilidad de pagar $ 100 por mes, no desean pagar intereses, trámites ni garantías. Deciden reunirse mensualmente y con los $ 100 que aporta cada uno, compran, al contado, un televisor. Pero ¿quién se queda con ese televisor? Bueno, se decide por sorteo. Tan sencillo como suena. La operatoria se repite mes a mes y al cabo de diez meses todos tienen su televisor; nadie pagó intereses y la gran mayoría tuvieron el televisor más rápido que si hubieran ahorrado en soledad.

Los planes para adquirir un auto empezaron con plazos de 50 meses; los grupos se formaban con una cantidad de personas igual al doble de la cantidad de meses. Esto permitía sumar mensualmente el importe de dos automotores. Uno se adjudicaba por sorteo y otro por licitación (algunos de los suscriptores anticipaban su participación mensual para acelerar la recepción del vehículo). Con algunas variantes el sistema sigue vigente a la fecha.

En 1985 un grupo de empresarios inmobiliarios, casi 300, empezaron a desarrollar la idea para aplicarla en los inmuebles. Principalmente necesitaban de la autorización estatal, ya que las empresas que reciben fondos del público deben tener un control específico. Los funcionarios de la época, encargados de aprobar la operatoria se preguntaban: ¿quién manejaría el dinero recaudado? ¿qué tipo de inmuebles se adjudicarían y dónde estaría ubicado? ¿qué inmobiliaria vendería el inmueble? En realidad surgían éstas y muchas dudas más, ya que cada sector incorporaba las suyas.

¿Qué ocurre ahora?

Cuando en la década del ''90 los bancos comenzaron a dar préstamos en dólares, la gente optó por estos. Así, de a poco, los contratos de Círculo Inmobiliario quedaron en desuso.

Actualmente la Inspección General de Justicia, el ente de contralor ante estos contratos, está revisando los Círculos y los inmobiliarios estamos esperando su pronta aprobación para operar con ellos. Claro, hay detalles que "aggiornar" a estas épocas, como por ejemplo la inflación. Esto es básico para proteger al suscriptor y otorgarle más ventajas

Dr. Felipe Obschatko,Titular de Fiogar Propiedades
29 de marzo de 2003, Publicado en Clarín

 

 

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