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Hay 150.000 ascensores en la Capital
Prevención, la mejor herramienta

El 80 por ciento de los elevadores tiene una antigüedad de 30 a 35 años y las piezas son de la misma época
 

Los controles se deben realizar todos los meses


El 80 por ciento de los 150.000 ascensores de la ciudad de Buenos Aires tiene una antigüedad promedio de 30 a 35 años y un uso continuo. Lo mismo sucede con las piezas que los conforman, a lo que se suma el desgaste lógico.
La prevención es la mejor herramienta para el cotidiano funcionamiento del elevador, lo que exige un control permanente para mantenerlo en buenas condiciones y evitar posibles accidentes.
El libro del ascensor cumple una función vital, porque allí se vuelca la historia clínica, donde quedan asentados todos los controles realizados.
El sistema de obleas servía como un registro del control periódico, pero no resultó porque las robaban y se complicaba mucho tramitar un duplicado, lo que significaba iniciar un nuevo trámite. Se propuso entonces como alternativa guardarlas en el libro, pero de este modo no se cumplía con la esencia de la norma.
Felisa Cáceres de Rodrigues, integrante de la gerencia de Ascensores Vertirod, expresa: "Nunca se podrá reemplazar en un ciento por ciento un equipo, pero sí podemos mantenerlo en buen estado. La idea es actuar antes de que ocurra un accidente".


Requisitos

Los usuarios deben comprobar que la tarjeta figure en el ascenso r. Así se constata la razón social de la empresa responsable de la conservación y el mantenimiento, su domicilio, teléfono de emergencia, número de permiso, la firma del ingeniero actuante, y la fecha de la última inspección, que debe realizarse mensualmente. En caso de dudas sobre la habilitación de la empresa, se puede verificar en el Departamento Elevadores de la Dirección General de Fiscalización de Obras y Catastro. El gerente de la Cámara de Empresarios Conservadores de Ascensores y Afines (Cecaf), Ignacio Ibarra, expresa: "A la hora de elegir el conservador, el administrador tiene la obligación de pedir a la empresa de ascensores el permiso de conservador vigente en el momento de contratarlo y debe verificar que se reempadrone cuando venza".
El buen funcionamiento de los ascensores está en el ámbito de la Dirección General de Fiscalización de Obra y Catastro del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a cargo del arquitecto Walter Chiodini, que afirma: "El poder de policía del Estado todavía no es tan eficaz. Los controles se cumplen paulatinamente por medio de los peritos verificadores, que se comprometen a establecer el adecuado control técnico y administrativo de los edificios. Ellos informan a la dependencia del gobierno en qué estado está el ascensor; en caso de anomalías graves, se debe proceder a su inmediata clausura".
En el tema de seguridad es importante que el administrador y el propietario presten especial atención al seguro de responsabilidad civil.
Es necesario contar con una compañía de seguros solvente, seria y responsable. En el supuesto caso de que haya un accidente por reparaciones que no fueran aceptadas en su momento por los propietarios según lo que se informa en el libro de inspección, el equipo quedará fuera de funcionamiento.
Si así no se produjera, la compañía de seguros del consorcio y la empresa conservadora no se hacen cargo del pago del siniestro, porque esa responsabilidad corre por cuenta de los propietarios que demoraron las reparaciones para mejorar la seguridad.


Detalles


Por su parte, Alejandro Rodrigues, jefe del Departamento Técnico de Ascensores Vertirod, comenta: "El estado de los ascensores mejoró mucho. El punto de inflexión fue en 1996 con la ley 49.308, aunque todavía encontramos ascensores en los que no cambiaron las puertas tijera, muchas veces por falta de recursos de los consorcios. Si bien no existe hoy una reglamentación que exija el reemplazo de la puerta tijera, hubo una ordenanza que exigía la sustitución, y que el consorcio debió cumplir. Además, para evitar accidentes con los chicos, se aconseja el reemplazo por una puerta tablilla".
Cuando en un ascensor que está en un edificio integrado al Patrimonio Arquitectónico de la Ciudad no se quiere hacer, será responsabilidad del consorcio, y se deja asentado en el libro la decisión de los propietarios, independientemente de lo que corresponda por ley. Aunque en el libro deben quedar quedan asentados todos los controles efectuados.

5 de enero de 2008
Publicado en La Nación

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