Se profundizó en estos días el interrogante acerca de lo que ocurrirá en los
meses que vienen con el Real Estate local. El precio de las propiedades y el
impacto en la actividad de nuevas medidas económicas son los temas que
despiertan más incertidumbre
Algunas horas separan dos momentos del mercado: después de la disputa
electoral se sabrá cuál será el comportamiento de la plaza inmobiliaria que
hasta acá, pese a la incertidumbre, buscó recuperarse según los meses y las
circunstancias. ¿Qué esperan los players del sector? Más que respuestas
concretas se plantean escenarios posibles que exigirán paso a paso nuevas
decisiones.
Demanda contenida
El presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina, Néstor Walenten, está
convencido de que "la cautela preelectoral no benefició a nadie y ha perjudicado
a todos, incluyendo al país. Sabemos que todo año electoral implica de algún
modo un proceso recesivo, pero éste se agudizó por el mensaje de los políticos.
Confiamos, a pesar de todo, que en el segundo semestre vuelva a comenzar la
actividad. Las condiciones están dadas. El mercado dio muestras de solidez, de
que los inmuebles son resguardo de valor, a diferencia de los financieros
locales e internacionales. Es el momento de la inversión inmobiliaria. La
demanda todavía tiene mucho dinero en el colchón y tendrá que buscar
alternativas lógicas, y la única lógica es el ladrillo". Acerca de los precios
precisó que son todas incógnitas. "Tenemos que ser cautos. No se puede decir que
subirán o bajarán. Dependerá de cómo se desarrollen la oferta y la demanda;
hasta ahora estuvieron equilibradas, con lo cual no hubo variación. Yo creo que
hay una demanda contenida y que ahora, en algún momento, tendrá que salir al
mercado", concluyó.
Alejandra Covello propone otra respuesta: "Desde el punto de vista
macroeconómico se espera que exista una política que favorezca las inversiones
en general. También que en el mercado local existan procedimientos de crédito
que permitan la compra de unidades a la mayor cantidad posible de gente. Para
esto es necesario contar con normas claras, seguridad y respaldo legal desde su
concepción y aplicación. Se busca la confianza en todos los aspectos.
Definitivamente, porque el ladrillo se mantiene como una muy buena inversión".
-¿Los niveles de precios seguirán constantes en el segundo semestre?
-Dependerá obviamente de un conjunto de cuestiones, pero creo que este período puede darnos una sorpresa positiva.
- ¿Qué es mejor? ¿Colocar dólares en un plazo fijo, alguna otra inversión o comprar un inmueble?
-Hoy sí o sí la alternativa es el ladrillo.
Reticencia
José Azpiroz Costa, director de Bullrich, aporta su mirada sobre el sector. "Estos meses han sido de poco movimiento, escasas consultas, aunque el mercado no se detiene. No se puede atribuir a nada especial y, a la vez, a todo al mismo tiempo. La crisis mundial, la incertidumbre financiera, las elecciones, lo que viene. La gente tiene resquemor a vender y quedar descalzada. Entre el boleto y la escritura transcurren 30 a 45 días". Agrega el directivo de la firma que "con lo que sucede en los bancos del mundo, quien debe recibir el dinero hasta no cobrar no está tranquilo. La gente hoy aún teme la situación de los bancos del exterior. Por otra parte, el dólar se deprecia por segundo, pese a que es cierto que hay gente tratando de comprar divisas. El que vende no quiere un precio inferior al de 2008 y por otro lado, los propietarios no quieren convalidar una rebaja.Prefieren tener ladrillos y no arriesgarse a quedar líquidos. Pero es cierto que siempre alguien necesita vender. Lo que está claro es la reticencia a salir de una posición de menor valor para luego quedarse con menos dólares a la hora de volver."
Adriana B. Anzillotti, 27 de junio de 2009
Publicado en La Nación